“Las familias no estábamos acostumbradas a estar tanto tiempo juntas”, asegura funcionaria

“En los análisis de contexto que hemos hecho hay un ligero incremento de 10 por ciento en el número de jóvenes que se reportan como extraviados, debido a la pandemia”, explicó la titular de la Comisión de Búsqueda de Personas en Quintana Roo, Luz Margarita González López, quien abundó en que la educación a distancia ha jugado un papel preponderante en los problemas familiares que se generan a partir de este fenómeno del confinamiento.

Informó que este fenómeno, del que afortunadamente la mayoría ha aparecido en buenas condiciones, se debe al contexto que acompaña la pandemia.

“Las familias no estábamos acostumbradas a estar tanto tiempo juntas, entonces las relaciones interpersonales entre la familia eran más distantes, porque los papás iban a trabajar, los hijos a la escuela y generalmente nada más nos veíamos a la hora de la comida o a la hora de dormir (…) entonces todas estas relaciones interpersonales que no se daban se están dando ahorita y obviamente surgen ahí las problemáticas, porque las personas ya están en contacto diario y empiezan a aflorar todas aquellas situaciones que a lo mejor ni nosotros conocíamos de nuestras familias”, manifestó la funcionaria.

Citó que diversos estudios han comprobado que el confinamiento es estresante para el cuerpo humano y ello genera cambios en las características y formas de ser, de pensar y de actuar de las personas. Además, hizo notar las consecuencias de la educación a distancia, pues eso ha dado a madres y padres la responsabilidad de la educación académica de niñas, niños y adolescentes.

“Ahí prácticamente la enseñanza y la conducción del alumno recae en los padres de familia y si además están trabajando o no cuentan con un nivel escolar comprensible para ellos pues difícilmente le vas a poder explicar a tu hijo. Eso es lo que ha dificultado, es lo que dicen los estudios y es lo que hemos recabado del porqué los jóvenes están estresados, no los dejan salir y obviamente no dejas salir a tus hijos porque temes que se vayan a infectar”, aseguró.

Y aunque enumeró una serie de servicios que el gobierno del estado ha puesto a disposición de la ciudadanía, como atención psicológica vía telefónica y cursos de control de emociones, sostuvo que al interior de las familias debe hacerse un esfuerzo para mantener una comunicación efectiva con los más jóvenes.

Precisó que es difícil hablar de cifras sobre las personas desaparecidas, puesto que hay tres tipos de desaparición: la forzada, en donde intervienen autoridades ministeriales; la desaparición producida por familiares, que puede ser sustracción de menores por parte de los padres, rapto o secuestro y la tercera, de “no localizada”, que es cuando la persona se va por su propio pie.

“Afortunada o desafortunadamente son la mayoría y son los que se dice que aparecen uno o dos días después, cuando mucho a la semana o al mes. Precisamente si me hablan de comparativos de las no localizadas en específico no tengo la cifra exacta, supongamos que sean cinco que pasaban en enero del año pasado y ahorita tenemos siete, esto sólo por ponerte un ejemplo”, dijo.

La Jornada Maya