Los docentes se limitarán a una prueba formativa, no de aprendizaje

La evaluación formal de niñas, niños y adolescentes de educación básica de Quintana Roo será hasta que las clases sean presenciales. Para la Secretaría de Educación estatal  (SEQ) este periodo es de “clases apreciativas”, en lo que coincide la dirigencia del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) de la entidad, al establecer que, en el contexto de la pandemia, los docentes se limitarán a una evaluación de carácter formativa, no de aprendizaje.

En reciente conferencia de prensa, la titular de la SEQ, Ana Isabel Vásquez Jiménez, indicó que es complicado evaluar la calidad de aprendizaje a distancia, dado que los procesos de enseñanza-aprendizaje “tienen que ser de ida y vuelta”.

“A partir de que somos diferentes, tenemos diferentes medios, no todos los niños tienen acceso a todos los recursos, y es sumamente injusto que se pueda medir la calidad del aprendizaje”, dijo. 

Indicó que se acordó a nivel nacional que en este momento no se presione sobre el nivel de aprovechamiento y que esto sólo podrá hacerse hasta que los alumnos vuelvan a las clases presenciales.  

“Hasta que estemos de manera presencial lo podremos ver, los maestros han hecho observaciones y lo primero es estar en contacto con los alumnos, por la vía que sea. El tiempo más valioso es que el chico no se sienta solo y acompañarlos, de tal forma que será hasta que sea de manera presencial cuando se integre una evaluación diagnóstica”, precisó.

El secretario general del SNTE en Quintana Roo, Fermín Pérez Hernández, resaltó que la educación presencial permite a los docentes establecer una mejor comunicación con los estudiantes, a diferencia de lo complejo que ha sido hacerlo a distancia.

Al mismo tiempo, el representante del Comité Nacional del SNTE, Raymundo Valdivia Hernández, refirió que el 26 de diciembre pasado en el Diario Oficial de la Federación se publicó un acuerdo para establecer los lineamientos y criterios para la evaluación de aprendizaje de alumnos de educación básica. 

Destacó también las variables sociales, económicas, de contexto familiar y de competencias y capacidades y dijo que en ese contexto se determinó no generar una evaluación “con los números tradicionales”, sino de carácter formativo.

“Es decir, un alumno que vive en un contexto de conflicto no es responsable de si está aprendiendo o no, por tanto, no tenemos ninguna facultad para aplicar un mismo criterio que a un alumno que vive en un entorno tecnológico y ambiente familiar adecuado”, señaló Raymundo Valdivia.

La Jornada Maya