A partir de enero la frontera sur se volverá un polo de atracción de inversión y desarrollo comercial y logístico internacional, con la puesta en vigor del Decreto de Estímulos Fiscales, que vuelve a Chetumal nuevamente en una zona libre de impuestos de importación.

A partir de enero la frontera sur se volverá un polo de atracción de inversión y desarrollo comercial y logístico internacional, con la puesta en vigor del Decreto de Estímulos Fiscales, que vuelve a Chetumal nuevamente en una zona libre de impuestos de importación.

José Manuel López Campos, presidente de la Concanaco Servytur mencionó que los estados del sureste de México iniciarán “una nueva etapa de desarrollo comercial y logístico, al tener en Chetumal, Quintana Roo una zona libre de impuestos para la entrada de productos del extranjero, lo cual le permitirá competir con otras regiones del país y del mundo, para esta zona”.

El próximo año se tendrán más y mejores oportunidades para el crecimiento económico y social de la frontera sur de México, que impactará directamente a 22 municipios de Quintana Roo, Campeche, Tabasco y Chiapas.

En el marco de la reunión de la Vicepresidencia de la Región Sur de Concanaco, en la que se contó con la presencia de secretarios de Fomento y Desarrollo económico de Quintana Roo, Campeche, Tabasco y Chiapas, planteó que esta región en 2021 contará con un entorno favorable para la atracción de inversiones nacionales y extranjeras por los estímulos fiscales que entrarán en vigor el 1 de enero, y que les permitirá ser más competitivos comercialmente con otras regiones del país y el mundo.

El decreto de la frontera sur mejorarán los ingresos, se tendrán más oportunidades y mejores empleos, que se reflejará en los niveles de bienestar para 22 municipios de la zona fronteriza de los estados de Quintana Roo, Campeche, Tabasco y Chiapas, que recibirán estímulos fiscales como la reducción del Impuesto Sobre la Renta (ISR) del 30 al 20%, del Impuesto al Valor Agregado (IVA), del 16 al 8%, y homologación del precio de los combustibles con los países vecinos a través de ajustes del Impuesto Especial de Productos y Servicios (IEPS).

El Economista