Era un macho adulto joven, con tiempo de muerte estimado entre 72 a 96 horas

Un ejemplar de delfín nariz de botella (Tursiups truncatus) recaló en la playa artificial de la zona de restaurantes en la localidad de Calderitas, perteneciente al municipio de Othón P. Blanco.

Debido a las múltiples marcas, cortes y laceraciones lineales o de forma romboidal de origen reciente, observados en casi la totalidad de la epidermis del delfín, especialmente aquellas a nivel posterior de la aleta dorsal, los especialista infieren que el animal quedó enmallado en una red de pesca, posiblemente dejándolo en una situación de indefensión y estrés, seguida de una serie de eventos que darían lugar a la muerte del individuo.

Este es el tercer delfín muerto encontrado en los alrededores de Chetumal en lo que va del  2020. Los dos anteriores se encontraron en el mes de agosto, uno en Calderitas y el otro en Laguna Guerrero.

“Encontrar un delfín muerto con marcas de red en el cuerpo no es frecuente en la Bahía de Chetumal, sin embargo, este hallazgo sugiere que las redes de pesca son un riesgo potencial para estas especies”, menciona el Colegio de la Frontera Sur (Ecosur) en su reporte sobre el hecho.

Personal de la Procuraduría Federal de Protección al Medio Ambiente (Profepa), el Instituto de Biodiversidad y Áreas Naturales Protegidas (Ibanqroo) y la Procuraduría de Protección al Ambiente (PPA) se trasladaron al lugar tras el reporte al 911.

Debido a la dificultad que presentaba rescatar el cuerpo determinaron remolcarlo con una lancha hasta la rampa de desembarque que se encuentra a 200 metros de una avenida, donde realizaron las maniobras pertinentes para subir y trasladar al ejemplar hacia el vehículo oficial.

Terminadas las maniobras del rescate lo llevaron a las instalaciones de la Universidad de Quintana Roo (Uqroo), en donde personal calificado realizó la necropsia correspondiente, determinando que se trataba de un ejemplar macho adulto de delfín nariz de botella (Tursiops truncatus), de 2.4 m de longitud. Estaba completo, en descomposición moderada, con la epidermis desprendida en la zona dorsal desde la cabeza hasta la aleta dorsal, así como en la zona pectoral.

El delfín presentaba múltiples marcas lineales en la piel y algunas heridas en diferentes partes del cuerpo. Durante la necropsia se observaron los órganos internos aún consistentes. El estómago tenía escaso contenido alimenticio y el intestino estaba vacío. Se colectaron muestras de piel, músculo y fragmentos de algunos órganos internos para análisis posteriores.

Al terminar la evaluación y necropsia del delfín, fue enterrado en el área destinada para este fin en la Uqroo. El Colegio de la Frontera Sur continuará con el análisis de datos y la elaboración del informe técnico del varamiento.

La Jornada Maya