Algunos aficionados celebran que Quintana Roo continuará teniendo equipo de béisbol profesional.

La reciente confirmación de que los Tigres de Quintana Roo se quedarán en la entidad, ha traído consigo diferentes opiniones entre los aficionados.

Mientras unos celebran que Quintana Roo continuará teniendo equipo de béisbol profesional, otros tantos reprueban el actuar de la novena encabezada por Fernando Valenzuela Burgos.

El pasado 20 de septiembre, mediante una carta dirigida a Horacio de la Vega Flores, presidente ejecutivo de la Liga Mexicana de Béisbol (LMB), Fernando Valenzuela Burgos, quien firma como representante legal y presidente adjunto de los Tigres de Quintana Roo, solicitó de manera formal, el cambio de sede de la novena bengalí, por lo que se hizo oficial la intención de abandonar al estado de Quintana Roo.

“Fernando Valenzuela Burgos, en mi calidad de representante legal de la empresa Club Deportivo Tigres de Quintana Roo, S. A. de C.V., por medio de la presente solicito se turne a la Asamblea de Presidentes, la petición para la aprobación de la operación del inicio de gestiones de cambio de plaza de la empresa que represento”, dice la carta.

No obstante, el pasado viernes 30 de octubre, la directiva de los Tigres emitió un comunicado en el que informan que no habrá tal mudanza y se quedan en Quintana Roo.

“Luego de algunas especulaciones sobre la posible salida de los Tigres del estado de Quintana Roo, la organización felina, encabezada por el presidente ejecutivo, Fernando Valenzuela Burgos, le hace saber a la opinión pública, aficionados y socios comerciales que el equipo continuará en el Caribe Mexicano”.

Ante esto, la opinión de los aficionados quintanarroenses se ha dividido, pues mientras algunos lo toman como una gran noticia, otros descalifican el actuar de la directiva felina.

Esto ya es un chiste, primero hacen su berrinche y después dicen que no se van del estado. Además, nadie más que solo ellos generaron esas especulaciones en el momento en el que enviaron la carta solicitando el cambio de sede, le dieron la espalda a la poca afición que tienen y ahora menos gente irá a ver sus partidos”, señaló Wilberth Fuentes.

Cabe señalar que en los últimos meses, la directiva de los Tigres estuvo involucrada en algunos asuntos poco favorables. Primero, al no querer devolver el anticipo que habían dado promotores de la capital para el partido de pretemporada de los felinos ante los Piratas de Campeche, y después, al negarse a prestar el campo Beto Ávila para una clínica de pitcheo, con el argumento de que “el gobierno no les ha ayudado económicamente”.

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