Inician clases presenciales a pesar de que el semáforo estatal se encuentra en amarillo y el nacional en naranja.

La Universidad Benito Juárez, de la ribera del Río Hondo, inició actividades presenciales, a pesar de que el semáforo estatal se encuentra en amarillo y el nacional en naranja. Ambos prohíben las actividades en escuelas de todos los niveles.

Esta es la primera Universidad en la ribera del Río Hondo, impulsada por el gobierno Federal, que inició operaciones con 79 alumnos, a los que no se les cobro cuota de ingreso y a los que dos maestros les imparten clases en la única carrera de Ingeniería en Procesos Agroalimentarios.

Y aun cuando arrancó actividades distribuidas en tres aulas en las instalaciones de la telesecundaria de la comunidad de Pucté, el pasado 21 de septiembre, la Secretaria de Educación de Quintana Roo les hizo desocupar el lugar por ir en contra de las indicaciones del semáforo amarillo vigente en Quintana Roo, dictado por la Secretaria de Salud.

Sin embargo, en lugar de cancelar esas actividades y evitar riesgos a la salud, desde hace unos días, la Casa ejidal sirve como sede de esa nueva universidad donde los jóvenes acuden sin respetar la sana distancia en mesas de dos alumnos.

De acuerdo con versiones de algunos estudiantes, que omitieron sus nombres, estarán en ese lugar durante un mes en la casa ejidal, mientras que las autoridades del ramo han hablado sobre el tema.

Datos técnicos, la Universidad “Benito Juárez” indican que fue un proyecto gestionado de manera inicial para la comunidad de Álvaro Obregón, donde se les donó un terreno, sin embargo, por algún motivo fue trasladado a la comunidad de Pucté.

En esta comunidad, ubicada a más de 70 kilómetros de Chetumal, se remodelará con una inversión de 3 millones de pesos, en su primera etapa, unas instalaciones abandonadas propiedad del Gobierno del Estado, que se encuentra en un área de 50 hectáreas.

Escuelas del bienestar, con más costo per cápita

El costo de la enseñanza de un alumno de las Universidades del Bienestar de la Cuarta Transformación en Quintana Roo, es tres veces mayor que el de cualquier estudiante de las universidades públicas estatales.

De acuerdo con el informe del Organismo Coordinador de las Universidades Benito Juárez García, para este 2020 se gastaron 47 millones de pesos en los cuatro planteles establecidos en la entidad.

Esa cifra corresponde a la atención de 180 alumnos y el sueldo de 11 maestros y otros. Con base es esos datos, para este año un alumno de estos centros de estudio de nivel superior cuesta al Gobierno Federal 261 mil pesos.

En contraste, la Universidad de Quintana Roo, con un presupuesto anual de 442 millones de pesos, atiende a 5 mil 879 estudiantes, que representa un gasto per cápita de 75 mil pesos.

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